No es un rojo como tal, ni un marrón. No es un granate, ni
un berenjena, ni un burdeos. No es un color teja, ni arcilla, ni terracota.
Les hablo del Marsala, o expresado de otro modo, el Pantone 18-1438, un color
que toma su nombre de la tonalidad de la tierra y de los vinos de la ciudad
siciliana homónima y que fue elegido color del año 2015 por Pantone.
