Para los fanáticos del chocolate negro y del bronceado, los dos placeres no sólo son compatibles sino complementarios, ya que el primero podría llegar a atenuar los efectos nocivos del segundo, según unos investigadores canadienses, que realizan un estudio para comprobarlo.
Científicos del Instituto de Nutracéuticos y Alimentos Funcionales (INAF) de la Universidad de Laval, en Quebec, buscan demostrar que el consumo de chocolate negro permite soportar dosis mucho más altas de radiación en la piel.
