Actualmente el estrés forma parte de la vida cotidiana y cada vez más se asocia a todos los males del ser humano; en niveles altos provoca ansiedad, depresión e incluso problemas intestinales. Un fuerte detonador de estrés es el trabajo. De hecho, después del dolor de espalda, es el segundo problema de salud asociado a las jornadas laborales.
Sin embargo, no todo es negativo con respecto al “mal del siglo”. ¿Sabías que el estrés es una respuesta natural de defensa que permite al ser humano huir en una situación de riesgo? Además, incrementa las dos hormonas necesarias para la actividad física: la adrenalina y el cortisol. Por ello, aumenta el ritmo cardiaco, la presión arterial y se activa el metabolismo, lo que te ayuda a perder peso.
